lunes, 28 de enero de 2013


2.3.2.2.1. Su Poesía:

La obra poética de Quevedo, está constituida por unos 875 poemas. El conjunto de sus
poemas tiene dos caras; la cara seria y la cara burlesca. Las dos caras reflejan la frustración
y el pesimismo vital que le caracterizan. Su poesía es de estilo muy variado. Se abordan
temas como; el filosófico, el religioso, el moral, el amoroso, el satírico, etc.

En sus poemas de tono grave trata temas como el amor, y otros típicamente barrocos,
como el desengaño, la fugacidad del tiempo o la muerte. Estos dos últimos se abordan de
manera constante.

En la poesía amorosa, Quevedo sigue el modelo petrarquista y retrata los momentos y
anécdotas del sentimiento amoroso. La descripción de la belleza y de la sensualidad de la
mujer da un tono singular a sus poemas. El amor se asocia a menudo a la muerte y el
engaño. Sin embargo, en Quevedo este sentimiento se manifiesta también como una
fuerza tan poderosa que es capaz de superar el fin de la materia.

Su poesía filosófica, religiosa y moral está formada por una serie de creaciones de tono
angustiado, salvo en los que reflexiona sobre la vida, poemas sobre Cristo y composiciones
relacionadas con las virtudes, el dominio de las pasiones y los vicios.

En sus poemas burlescos y satíricos junto al tono humorístico se percibe también una
visión pesimista. Algunos de los temas que aborda son; las costumbres de su tiempo, la
sátira de rivales literarios como Góngora o la parodia de personajes mitológicos. Cualquier
motivo, cualquier tipo o carácter puede ser objeto de su deformación caricaturesca.

Utiliza recursos como los juegos de palabras la hipérbole o la animalización caricaturesca.
Uno de sus poemas más conocidos es Amor más allá de la muerte. A una nariz es uno de
sus poemas burlescos. También son muy importantes su oda al sueño, letrillas llenas de
donaire, jácaras o canciones de malevaje y sus sonetos eternos.

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