2.3.2.2.1. Su Poesía:
La obra poética de Quevedo, está constituida por unos
875 poemas. El conjunto de sus
poemas tiene dos caras; la cara seria y la cara
burlesca. Las dos caras reflejan la frustración
y el pesimismo vital que le caracterizan. Su poesía es
de estilo muy variado. Se abordan
temas como; el filosófico, el religioso, el moral, el
amoroso, el satírico, etc.
En sus poemas de tono grave trata temas como el amor,
y otros típicamente barrocos,
como el desengaño, la fugacidad del tiempo o la
muerte. Estos dos últimos se abordan de
manera constante.
En la poesía amorosa, Quevedo sigue el modelo
petrarquista y retrata los momentos y
anécdotas del sentimiento amoroso. La descripción de
la belleza y de la sensualidad de la
mujer da un tono singular a sus poemas. El amor se
asocia a menudo a la muerte y el
engaño. Sin embargo, en Quevedo este sentimiento se
manifiesta también como una
fuerza tan poderosa que es capaz de superar el fin de
la materia.
Su poesía filosófica, religiosa y moral está formada
por una serie de creaciones de tono
angustiado, salvo en los que reflexiona sobre la vida,
poemas sobre Cristo y composiciones
relacionadas con las virtudes, el dominio de las
pasiones y los vicios.
En sus poemas burlescos y satíricos junto al tono
humorístico se percibe también una
visión pesimista. Algunos de los temas que aborda son;
las costumbres de su tiempo, la
sátira de rivales literarios como Góngora o la parodia
de personajes mitológicos. Cualquier
motivo, cualquier tipo o carácter puede ser objeto de
su deformación caricaturesca.
Utiliza recursos como los juegos de palabras la
hipérbole o la animalización caricaturesca.
Uno de sus poemas más conocidos es Amor más allá de
la muerte. A una nariz es uno de
sus poemas burlescos. También son muy importantes su oda
al sueño, letrillas llenas de
donaire, jácaras o canciones de malevaje y sus sonetos eternos.
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