lunes, 28 de enero de 2013


2.3.2.2.2. Su Prosa:

Quevedo tiene una vasta extensión de obras en prosa. Empezó a escribir a una edad muy
temprana. Los primeros libros que escribió son “Las Cartas del Caballero de la Tenaza”, la
Premática que este año de 1600 se ordenó” y la “Historia de la vida del Buscón llamado
Pablos”.

El buscón es su obra prosística más significativa.

Entre las obras tempranas de Quevedo destaca una serie de opúsculos y obras festivas, en
que ejercita sus dotes de satírico, caricaturista y experimentador verbal. Practica en varias
 de ellas la parodia de distintas modalidades de discursos petrificados; Experimentando
con las variedades de los discursos cómicos áureos, en un amplio muestrario de recursos
 paródicos e ingeniosos.

En la Prosa satírico moral destacan Los sueños y el Discurso de todos los diablos.

La primera edición impresa de Los sueños sale seis años después de que la serie fuese
terminada. Hasta entonces corren muchas copias manuscritas de las distintas piezas. La
edición primera conocida es de Barcelona, 1627: Sueños y discursos de verdades
descubridoras de abusos, vicios y engaños en todos los oficios y estados del mundo. La
segunda edición fundamental, con el título Desvelos soñolientos y verdades soñadas, que
sale en 1627 en Zaragoza, ofrece novedades apreciables, con modificaciones debidas a
Lorenzo van der Hammen, amigo de Quevedo y preparador de la edición. Otra edición
importante es la de Juguetes de la niñez y travesuras del ingenio, publicada en Madrid en
1631.

En los Sueños confluyen una compleja serie de especies satíricas y modelos que aportan
diversas convenciones y estructuras.

El Discurso de todos los diablos o infierno enmendado se escribió en 1627. Se trata de una
fantasía moral en la línea de los Sueños, y se suele considerar coda del ciclo, aunque
disminuyen las figuras ridículas de oficios y otras caricaturas, para aumentar los
personajes históricos que implican una sátira de más entidad moral y política sustentada
en doctrinas estoicas. Los temas de la monarquía, el modelo de rey, la justicia en el
gobierno, la reflexión sobre el poder y los poderosos colocan a este discurso en un terreno
intermedio entre la sátira burlesca y la reflexión moral y política de obras como la Política
de Dios.

Las dimensiones política y satiricomoral definen también otra obra relacionada con los
Sueños, La hora de todos y la Fortuna con seso, publicada en Zaragoza en 1650, nueva
modalidad de ejercicio lucianesco en un marco de parodia mitológica grotesca.

Una segunda parte del libro se centra en temas políticos, y analiza la situación europea y
española en particular, retratando satíricamente a diversos países (Venecia, Génova,
Alemania, Holanda).

La prosa conceptista de La hora es el resumen culminante de todos los recursos apuntados
para los Sueños o el Buscón en su grado más alto de madurez expresiva.

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