2.3.2.2.2. Su Prosa:
Quevedo tiene una vasta extensión de obras en prosa.
Empezó a escribir a una edad muy
temprana. Los primeros libros que escribió son “Las
Cartas del Caballero de la Tenaza”, la
Premática que este año de 1600 se ordenó” y la
“Historia de la vida del Buscón llamado
Pablos”.
El buscón es su obra
prosística más significativa.
Entre las obras tempranas de Quevedo destaca una serie
de opúsculos y obras festivas, en
que ejercita sus dotes de satírico, caricaturista y
experimentador verbal. Practica en varias
de ellas la
parodia de distintas modalidades de discursos petrificados; Experimentando
con las variedades de los discursos cómicos áureos, en
un amplio muestrario de recursos
paródicos e
ingeniosos.
En la Prosa satírico moral destacan Los sueños
y el Discurso de todos los diablos.
La primera edición impresa de Los sueños sale
seis años después de que la serie fuese
terminada. Hasta entonces corren muchas copias
manuscritas de las distintas piezas. La
edición primera conocida es de Barcelona, 1627: Sueños
y discursos de verdades
descubridoras de
abusos, vicios y engaños en todos los oficios y estados del mundo. La
segunda edición fundamental, con el título Desvelos
soñolientos y verdades soñadas, que
sale en 1627 en Zaragoza, ofrece novedades
apreciables, con modificaciones debidas a
Lorenzo van der Hammen, amigo de Quevedo y preparador
de la edición. Otra edición
importante es la de Juguetes de la niñez y
travesuras del ingenio, publicada en Madrid en
1631.
En los Sueños confluyen una compleja serie de
especies satíricas y modelos que aportan
diversas convenciones y estructuras.
El Discurso de todos
los diablos o infierno enmendado se escribió en 1627. Se
trata de una
fantasía moral en la línea de los Sueños, y se
suele considerar coda del ciclo, aunque
disminuyen las figuras ridículas de oficios y otras
caricaturas, para aumentar los
personajes históricos que implican una sátira de más
entidad moral y política sustentada
en doctrinas estoicas. Los temas de la monarquía, el
modelo de rey, la justicia en el
gobierno, la reflexión sobre el poder y los poderosos
colocan a este discurso en un terreno
intermedio entre la sátira burlesca y la reflexión
moral y política de obras como la Política
de Dios.
Las dimensiones política y satiricomoral definen
también otra obra relacionada con los
Sueños, La hora de todos y la Fortuna con
seso, publicada en Zaragoza en 1650, nueva
modalidad de ejercicio lucianesco en un marco de
parodia mitológica grotesca.
Una segunda parte del libro se centra en temas
políticos, y analiza la situación europea y
española en particular, retratando satíricamente a
diversos países (Venecia, Génova,
Alemania, Holanda).
La prosa conceptista de La hora es el resumen
culminante de todos los recursos apuntados
para los Sueños o el Buscón en su grado más alto de
madurez expresiva.
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