2.3.2. Francisco
Quevedo:
2.3.2.1. Vida y Biografía:
Francisco de Quevedo fue un poeta y escritor español
del siglo XVII (nació en 1580 en
Madrid y murió en 1645 en Villanueva de los Infantes).
Es mucho más conocido por su poesía que por su
narrativa, y se ha convertido en uno de
los pilares fundamentales de nuestra historia
literaria. Cultivó sobre todo los sonetos con
un tono satírico, usando de blanco de sus burlas a
muchos de los nobles y político; siempre
con la suficiente sutileza para evitar represalias. A
pesar de todo, muchos no le veían con
buenos ojos a causa de esto. Es famosa su rivalidad,
tanto en el terreno literario como en
el político, con otro gran escritor de su tiempo, Luis
de Góngora.
Además de su poesía, nos dejó una de las más
importantes obras de novela picaresca:
Historia de la vida del Buscó llamado Don Pablos, o,
como es más conocida, simplemente
El Buscón, en la que puede
percibirse su notable dominio de la ironía.
Quevedo fue un escritor español nacido en Madrid, en una familia de hidalgos
ya que sus
padres desempeñaban altos cargos en Palacio. Su madre, María de Santibáñez,
era dama de la reina, y su padre, Pedro Gómez de
Quevedo, era el secretario de la
nombraron por tutor a un pariente lejano, Agustín de
Villanueva.
Musa) o no, y el poeta cordobés detectó con rapidez al
joven que minaba su reputación y
ganaba fama a su costa, de forma que decidió atacarlo
con una serie de poemas que
Quevedo decidió contestar, y ese fue el comienzo de
una enemistad que no terminó hasta
la muerte del cordobés, quien dejó en estos versos
constancia de la deuda que Quevedo le
tenía contraída.
En 1613 Quevedo acompañó al duque a Sicilia como
secretario de Estado, y participó como agente secreto en peligrosas intrigas
diplomáticas entre las repúblicas italianas. De regreso en España, en 1616
recibió el hábito de caballero de la Orden de Santiago. Acusado, parece que
falsamente, de haber participado en la conjuración de Venecia, sufrió una
circunstancial caída en desgracia, a la par, y como consecuencia, de la caída
del duque de Osuna (1620); detenido, fue condenado a la pena de destierro en su
posesión de Torre de Juan Abad (Ciudad Real).
Pronto recupero la confianza real con la ascensión al
poder del conde-duque de Olivares, quien se convirtió en su protector y le
distinguió con el título de secretario real.
Volvió a poner en peligro su estatus político al
mantener una oposición a la elección de Santa Teresa como patrona de España, a
pesar de las recomendaciones del conde-duque de Olivares de no manifestarse, lo
cual le costó en 1628 un nuevo destierro, ahora en el convento de San Marcos de
León.
Nuevamente, no tardó en volver a la corte y continuar
con su actividad política. En 163 se
casó con
Esperanza de Mendoza, una viuda del grado de la esposa de Olivares y de quien
se separó poco tiempo después. Bajo oscuras
acusaciones en 1639 fue encarcelado en el
convento de San Marcos, donde permaneció en una minúscula celda 4 años
de su vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario